miércoles, 3 de julio de 2013

PENSAMIENTO NUMÉRICO DEL PREESCOLAR EN LA EDUCACIÓN BÁSICA





1.      RESUMEN:

El desarrollo del pensamiento numérico, es un tema donde se debe enfocar todas las miradas ya que sobre él recae el estudio de los sistemas numérico. Con el estudio profundo de los sistemas numéricos, se desarrollan habilidades para comprender los números, usándolos en métodos tanto cualitativos como cuantitativos, también como herramientas de comunicación, procesamiento e interpretación de la información en contexto, participando así activamente en toma de decisiones relevantes para la vida personal o para la comunidad.
El desarrollo del pensamiento numérico debe tomarse como un proceso de construcción que implique largos periodos de tiempo, ya que solo involucra aspectos conceptuales de las matemáticas, sino también el desarrollo mismo de la cognición humana.

2.    PROBLEMA Y CARACTERÍSTICAS:

Se evidencia que en los lineamientos curriculares del Ministerio de Educación Nacional no toma en cuenta el desarrollo del pensamiento numérico, por ello, se le debe poner el debido énfasis para mejorar y desarrollar las habilidades que ayudan a comprender los sistemas numéricos.






3.    FUNDAMENTACIÓN:

PENSAMIENTO NUMÉRICO DEL PREESCOLAR A LA EDUCACIÓN BÁSICA

El desarrollo del pensamiento numérico de  los niños empieza antes de su  ingreso a  la escuela, cuando  hacia los dos o tres años, a través de la interacción con otros adultos (fundamentalmente sus padres) desarrollan no solo las habilidades y competencias relativas al lenguaje materno, sino que, gracias a  esas  interacciones,  también  desarrollan  una  serie  de  intuiciones  sobre  lo  numérico,  las  cuales  se  muestran  en  competencias  relativas  al  conteo,  percepción  del  cardinal  de  pequeñas      colecciones10, incluso, la posibilidad de composiciones y descomposiciones de las mismas.

Estas  primeras  intuiciones  numéricas  son  la  base  para  el  posterior desarrollo de los  aspectos psicológicos y matemáticos del mismo. Desde  el  punto  de  vista  psicológico,  se  deben  estructurar  las  operaciones  lógicas  de  clases  de seriación y de inclusión, que son las que permiten, siguiendo a Piaget, la construcción de la noción de cardinalidad, y orden estable, y por consiguiente, del número como una clase lógica. 
Esta construcción de  los aspectos cognitivos del número es un asunto del desarrollo normal de  la  persona, y el papel de la escuela en este proceso es importante, pero no enseñando las actividades piagetianas  de  seriación,  clasificación,  ordenación,  conservación,  etc.,  sino  a  partir  de  promover situaciones  en  las  cuales  el  papel  de  la  interacción  social  del  niño  con  otros  niños  y  adultos  sea factor fundamental para el desarrollo de éstas, en tanto que le posibiliten el proceso de adquisición de  las  competencias  lingüísticas,  pragmáticas,  y  conceptuales  necesarias  para  su  desarrollo.




Los siguientes aspectos sobre los cuales centrar los esfuerzos en el contexto escolar:

1. CONOCIMIENTO DE LOS MÚLTIPLES USOS DE LOS NÚMEROS:
Los números en la vida cotidiana pueden ser usados de muchas maneras: como secuencia verbal, para cuantificar,  para  medir,  para  expresar  un  orden,  para  etiquetar,  para  marcar  una  locación,  o simplemente  como  una  tecla  para  pulsar

A)    Los Números como secuencia verbal:

Esta es quizás una de las primeras identificaciones que el niño hace con respecto al número. Desde una edad muy  temprana,  cuando  se  inicia  el  desarrollo  del  lenguaje,  los  niños  comprenden  que  existen palabras para referirse a  las cosas o  las acciones, y otras palabras especiales con  las cuales referirse al contar.  No  quiere  decir  esto  que  los  niños  en  esos  momentos  iniciales  sepan  contar,  sino  que identifican la existencia de palabras para referirse a esa acción es especial. 
Esta  iniciación  al  uso  de  las  palabras  números  cumple  una  funcionalidad  muy  importante  en  el aprendizaje del conteo: de un lado, permite que los niños aprendan las palabras número, y de otro, con la corrección del adulto, interiorizan el orden en que ellas deben ser aprendidas. Si bien pronunciar las palabras número no es contar en el sentido estricto de la palabra, conocer las palabras y su orden es uno de los aspectos claves en su aprendizaje.

B)    Los números para etiquetar:

Cuando el niño inicia el aprendizaje del conteo, una etapa inicial del proceso está referida al uso de las palabras número como etiquetas. Esto es, para el niño, cada palabra número enunciada, no representa la cantidad de objetos contados hasta el momento, sino el último objeto señalado. Es decir, la palabra número no expresa cantidad sino  formas de nombrar  los objetos. Esto se va superando en  la medida que los niños interiorizan la noción de cantidad, y sobre todo, en la medida que reconocen y memorizan de manera perceptual las cantidades o colecciones de muestra. Por ejemplo, reconocen donde hay dos o tres objetos sin necesidad de contar.



C)    Los números para contar:

Los números se usan para contar, cuando el  resultado  final de  la acción expresa  la cantidad (cardinalidad) de una colección de objetos.  Esta  significación  se  logra,  cuando  en  la  acción  de  establecer  la correspondencia biunívoca, cada nueva palabra número usada expresa la totalidad de objetos contados hasta el momento, y no tan solo como una etiqueta que representa el último objeto contado.

D)    Los números para medir:

Los números  como  resultado de una medida  constituyen una de  las  fuentes de  sentido  y  significado más  importantes  para  el  desarrollo  del  pensamiento  numérico.  Es  precisamente  la  necesidad  de expresar  la  medida  de  magnitudes  de  diferente  naturaleza  la  que  se  constituye  como  fuente fenomenológica para la construcción conceptual de los diferentes sistemas numéricos.

E)     Los números para ordenar:

Se trata un  sentido  del  número  en  que  no  es  solo  cantidad,  sino  que  a  través  de  la  noción  de  cantidad  se establece la  organización de una secuencia de eventos, acciones, etc.
En  este  caso,  la  noción  de  cantidad  es  el referente básico para definir el orden de aquello que se quiere organizar.


2. EL CONTEO Y EL APRENDIZAJE DEL NÚMERO NATURAL:

Por  lo general,  cuando  se piensa en el aprendizaje del número natural,  se piensa básicamente en  los primeros aprendizajes que el niño  realiza en el preescolar y/o primero primaria. Tal  aprendizaje  está  presente,  por  lo menos,  a  lo  largo  de  toda  la educación básica.


Durante mucho  tiempo  las  actividades de enseñanza del número  centraron  la  atención en  las  tareas piagetianas  sobre  conservación,  seriación  y  clasificación.  Hoy  en  día  se  ha  demostrado  que  estas actividades no mejoran la comprensión numérica de los niños , y que por el  contrario,  centrar el  trabajo  sobre el  conteo y  las estrategias del  conteo a  través de  la  solución de problemas sencillos, trae grandes desarrollos en los procesos de conceptualización de los alumnos.


A)     La interacción social y los primeros aprendizajes numéricos:

Quizás  por  presumir  ante  familiares  y  amigos,  quizás motivados por  la  idea  de  que  las matemáticas hacen  a  las  personas  inteligentes,  o  simplemente  motivados  por  una  necesidad  social,  los  padres inducen a  los niños al aprendizaje de  la  secuencia de  las palabras número. Estas acciones hacen que paulatinamente, el niño hacia  los tres o cuatro años, pueda recitar  las palabras número, y en el orden apropiado,  por  lo menos  hasta  el  diez.  Erróneamente,  la mayoría  de  los  adultos  asumen  que  esta recitación  es  una  evidencia  de  que  el  niño  sabe  contar.  En  realidad,  el  conteo  implica  otro  tipo  de capacidades que superan ampliamente este nivel de la recitación de las palabras número.
Pero cuando esta intencionalidad del adulto se contextualiza desde las actividades cotidianas del niño, fundamentalmente desde sus  juegos, de tal manera que el aprendizaje de  la secuencia de  las palabras número se realice sobre la base de actividades reales de conteo, entonces se logra ya no solo recitar las
palabras  número,  sino  realmente  contar  en  un  rango  alrededor  de  la  decena,  reconocer  perceptualmente    la  cardinalidad de  colecciones de hasta  tres o  cuatro elementos, o  incluso,  realizar composiciones  y  descomposiciones  en  los  rangos  numéricos  dentro  de  los  cuales  se  reconoce  la cardinalidad perceptual.
Se debe aprovechar  las  actividades  de juego  espontáneas  de  los  niños  para  inducirlos  en  actividades  de  conteo,  y  de  otro,  que  estas actividades de conteo generen la necesidad de comunicar cantidades y de comunicarse a través de las mismas.




B)      El conteo y las estrategias para operar a través del conteo:

Contar es una acción básica para el desarrollo del concepto de número natural, pero sobre todo, si esta acción está mediada por  la necesidad de comunicar o interactuar con otros: a través de un  juego para determinar  los marcadores  de  cada  jugador,  para  comunicar  a  otros  cuanto  se  tiene  de  algo,  para comparar cantidades, etc.. 
el  conteo  es  una  herramienta  importante  para  iniciar  el  aprendizaje  de  las  operaciones básicas,  sobre  todo  las  correspondientes  a  la  estructura  aditiva.  La  composición  de  dos  o  más  a cantidades  (partes)  para  formar  una  única  cantidad  (todo),  o  su  correspondiente  operación  inversa, descomponer una cantidad dada  (todo), en una o más cantidades no necesariamente  iguales (partes), son una  importante fuente de sentido y significado para  la suma y  la resta respectivamente. El conteo proporciona estrategias para el tratamiento de situaciones que involucren tanto la composición como la descomposición aditiva. 

Técnicas del conteo:

b.1) La composición:

Son las  distintas  estrategias  a  través  de  las  cuales  el  niño  soluciona  las  tareas  de composición están determinadas por el nivel de abstracción que él haya alcanzado en los esquemas de conteo. Así se pueden distinguir las siguientes estrategias básicas de conteo en este tipo de actividades:

Conteo uno a uno: en esta estrategia el niño, ante la exigencia de totalizar dos cantidades dadas, cuenta uno  a  uno  los  elementos  de  ambas  colecciones,  determinando  que  la  última  palabra  número pronunciada es el resultado de la totalización pedida.

Completar a partir de una de las cantidades dadas: en esta estrategia el niño toma como base una de las cantidades  dadas  y  realiza  un  conteo  completando  la  segunda  cantidad  a  partir  de  la  primera.

Totalización  sin  realizar  el  conteo:  en  este  caso  el  niño  logra  realizar  la  totalización  sin  necesidad  de recurrir  al  conteo.

b.2) La descomposición:

La descomposición se da en actividades en las cuales a partir de una cantidad dada se deben hallar dos o más  cantidades  (no  necesariamente  iguales)  tales  que  al  juntarlas  completen  la  cantidad  dada.  La descomposición se basa en la composición, y en la medida que el alumno construye estrategias para la composición  de  dos  cantidades,  también  podrá  desarrollar  estrategias  para  la  realización  de  la descomposición.

Para que desde la descomposición se pueda generar la resta, se debe proponer actividades en las cuales el niño dada una cantidad y una de las partes deba hallar el otro, o actividades de sustraer una cantidad de otra.


b.3) Los conteos de unidades múltiples:

Son aquellos en los que la unidad de conteo no es la unidad, se  trata  de  los  conteos  de  dos  en  dos,  de  tres  en  tres,  etc.  Estos  conteos  permiten  desarrollar estrategias más eficientes para  resolver situaciones aditivas  (sumas o  restas) que  involucren números
grandes,  y  sobre  todo,  porque  sirven  de  base  para  iniciar  aprendizajes  relacionados  con  situaciones  multiplicativas (multiplicaciones o divisiones).

3. COMPRENSIÓN DEL SISTEMA DE NUMERACIÓN DECIMAL:

El Sistema de Numeración Decimal es ante todo un sistema simbólico para la representación escrita de los números. Pero  contrario a  lo que pueden pensar muchas personas,  su aprendizaje no es  cuestión sólo de memoria, sino que requiere de la estructuración de una serie de reglas lógicas y relaciones, que constituyen el entramado conceptual de éste.






A)    El Sistema de Numeración Decimal (SND) es:

Posicional,  significa  que  las  cifras  que  se  escriben  en  el  numeral,  tienen  un  valor  según  el  lugar ocupado en el mismo.

Multiplicativo  queda  expresado  en  el  hecho  de  que  el  valor  relativo  de  una  determinada  cifra  es calculado a partir de la multiplicación de la cifra por alguno de los factores 100, 101, 102, 103, etc., según el lugar ocupado por la cifra. De esta manera, el valor total expresado en el numeral, queda determinado por la suma de los valores relativos de cada una de las cifras que lo componen.

Carácter  decimal,  se  tiene  que  su  base  es  10  y  por  ende maneja  10  símbolos  para  expresar cantidades. Además, realiza agrupaciones de 10 y en consecuencia, se constituye de  las unidades de orden 100  denotadas como unidades, las unidades de orden 101 denotadas como decenas, etc.


B)    Los algoritmos para las operaciones básicas y el SND:

Fundamentalmente  los  algoritmos  expresan  una  economía  de  pensamiento.  Por  eso  sintetizan  una gran  variedad de  conceptos, y en eso  radica  su  importancia. Lo  importante es que  su  aprendizaje  se base  sobre  lo  que  el  alumno  ya  sabe  hacer,  y  no  como  una  imposición  que  haga  desechar  la comprensión ganada.


C)    Las palabras número y el SND:

El aprendizaje de las palabras número está estrecha relación con el Sistema de Numeración Decimal en tanto que éstas, si bien tienen cierta regularidad con respecto a la lógica de la escritura de lo numerales en el sistema, en algunos momentos rompen con la misma.


El  Sistema  de  Numeración Decimal, brinda ventajas en cuanto a: 

*      La economía de símbolos utilizados en la representación de cantidades por grandes que estas sean.
*      La capacidad de escribir numerales de forma clara y sin lugar a duda de confundir tal expresión con otra.
*      La  facilidad  para  realizar  cálculos  escritos  pues  se  establecen  reagrupaciones  en  los  órdenes  que  se requieran.
*      La estructura del sistema de numeración es la base de otros sistemas como el sistema métrico decimal.
*      Es universal pues es referente en casi todas las culturas.


4. LA COMPRENSIÓN DE LAS RELACIONES Y LAS OPERACIONES

A)     La relación de equivalencia :

En el trabajo escolar, el signo  igual se presenta al menos con dos significados: como operador y como relación de equivalencia. Uno de ellos, el segundo, es desatendido en la mayoría de propuestas de aula.
El  signo  igual  es  entendido  como  un  operador  cuando  éste  expresa  el  resultado  de  realizar  una determinada operación.
En este caso, el signo  igual expresa que  las expresiones a cada  lado de  la igualdad son  la una equivalente a  la otra, y por tanto, pueden ser sustituidas una a  la otra cuando sea necesario. Este sentido, necesario para el trabajo algebraico, debe ser iniciado desde los primeros años  de la escolaridad, y de esta forma tener bases sólidas para su comprensión en el contexto del desarrollo del pensamiento variación.







B)      La relación de orden:

Aunque en la escuela se hable de dos relaciones de orden: las relaciones “mayor que” (>) y “menor que” (<), en el sentido estricto de  la palabra basta  trabajar una de ellas. De hecho, desde el punto de vista formal solo se define la relación “mayor que” (). Así, sería mucho más conveniente iniciar el trabajo con la relación “mayor que”, y luego, mostrar, que el otro símbolo, (<), es una manera distinta de expresar la misma relación entre los números, sólo que en esta ocasión, el menor se escribe de primero. A pesar de decir que A > B,  tiene un sentido equivalente a decir B < A, para  los alumnos esta equivalencia en  los sentidos de  ambas  expresiones no  es  transparente. La distinción  “mayor que”,  “menor que”,  es más pedagógica  que  matemática,  y  puede  ser  la  fuente  de  las  dificultades  de  los  alumnos,  no  para determinar cuando un número es mayor o menor que otro, sino para la utilización de los dos símbolos.

C)      Operar y calcular:

Como  se  esbozó  antes,  el  trabajo  escolar  se  centra  en  la  enseñanza  de  los  algoritmos  de  las  cuatro operaciones  básicas.  Constance  Kamii,  en  su  libro,  Reinventando  la  aritmética  III,  postula  que  este énfasis en la enseñanza de los algoritmos, perjudica, antes que beneficiar, el desarrollo del pensamiento matemático de  los niños. Esto en  tanto que  la utilización de  los algoritmos convencionales desde  los primeros años de  la educación básica  inhibe que  los niños  inventen sus propias  formas de  realizar  los cálculos relativos a las operaciones que deba realizar, y por tanto, genera una excesiva confianza en los resultados  que  obtiene  a  través  de  ellos,  y  así  al  obtener  resultados  erróneos  no  tiene  ninguna herramienta adicional para estimar la viabilidad de su resultado, que la aprobación de su profesor.

Se hace pues, necesaria la distinción entre la operación y el cálculo. La operación comporta ante todo el aspecto  conceptual  ligado  a  la  comprensión  del  sentido  y  significado matemático  y  práctico  de  las operaciones; mientras que por su parte el cálculo está ligado a las distintas maneras que pueden existir para encontrar un resultado, entre las cuales se pueden destacar: los algoritmos convencionales y los no convencionales, el cálculo mental, la utilización de una calculadora, de un ábaco, etc.

D)     Sentido de número y estimación:

Con  los aprendizajes básicos de  los primeros años de escolaridad no  termina el desarrollo del sentido numérico.  Este  se  hará  más  profundo  en  la  medida  que  se  disponga  de  nuevas  herramientas matemáticas para pensar y representarse más significativamente los números. 
Por ejemplo,  los niños muy pronto aprenden que  los números naturales son  infinitos,  lo cual significa una multitud de cosas para ellos: que son muchos, que no tienen fin, que siempre habrá uno más grande que  otro  cualquiera  dado,  etc.  ¿pero,  todas  estas  ideas  expresan  el  mismo  sentido  de  número?
Claramente  no.  Cada  idea  expresa  un  nivel  de  pensamiento  distinto.
La estimación  implica un pensamiento flexible y un buen conocimiento de  los números, sus operaciones, sus  propiedades,  y  sus  relaciones. Los buenos estimadores  son  individuos que  tienen  la habilidad de usar  los  tres procesos, tienen  un  buen  conocimiento  de  hechos  básicos  numéricos,  valor  de  posición,  y  las propiedades aritméticas; son hábiles en el cálculo mental; son conscientes y tolerantes del error; y pueden usar una gran variedad de estrategias y cambian fácilmente de estrategias.














4.   JUCIO CRÍTICO:

El desarrollo del pensamiento numérico no solo es un problema de desarrollo cognitivo sino que el contexto sociocultural en el que el niño despliega su actividad es determinante en los logros que puede alcanzar.
La escuela juega un papel importante en el desarrollo del pensamiento numérico y es por ello que debe tomarse como un proceso de larga duración.
Nosotros como maestros tenemos la necesidad de desarrollar una propuesta curricular con una amplia riqueza de situaciones a través de las cuales los alumnos puedan tomar conciencia de la multiplicidad de sentidos y significados de los números.

5.    CONCLUSIONES:

El contexto mediante el cual se acercan los estudiantes a las matemáticas es un aspecto determinante para el desarrollo del pensamiento.
El pensamiento numérico se adquiere gradualmente y va evolucionando en la medida en que los alumnos tienen la oportunidad de pensar en los números y de usarlos en contextos significativos, y se manifiesta de diversas maneras de acuerdo con el pensamiento matemático.
Los aprendizajes numéricos de los niños hacia tres o cuatro años de edad aun distan mucho de constituir formalmente el concepto de número.
La interacción social del niño cumple un papel fundamental en el desarrollo de las estructuras cognitiva, en tanto que posibilita un proceso de adquisición de las competencias lingüísticas, pragmáticas y conceptuales necesarias.
La composición y la descomposición aditiva se constituyen en uno de los procesos fundamentales a través de los cuales el alumno logra la estructuración conceptual del número.
En el proceso de aprendizaje de cada operación hay que partir de las distintas acciones y transformaciones que se realizan en los diferentes contextos numéricos y diferenciar aquellos que tienen rasgos comunes, luego permitan ser consideradas bajo un mismo concepto operatorio.


6.   REFERENCIAS:


Obando Zapata, Gilberto; Vásquez Lasprilla Norma L. (2012). Pensamiento numérico del preescolar a educación básica. En línea:  http://funes.uniandes.edu.co/933/1/1Cursos.pdf . Consulta: 02 de junio de 2013.




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